Todavía se descongelan rápido los hielos entre el ron y si... ya decían que sería un otoño cálido.

Este año no he sentido octubre como tal, no me ha sabido a vacío, el aire no ha olido a carbón y mis manos no se han entumecido...

Pasan rápido los días, tal vez demasiado para mi gusto. Pronto será Navidad de nuevo y no es que eso me emocione mucho.

Esas cenas y reuniones en familia donde siempre temo que algo vaya mal, pase o no pase algo, nunca me gustaron esas cosas, me siento un poco incómoda.

A mi lo que me gusta es ir a mi rollo y no "tener que", imagino que no seré la unica persona que se sienta así en estas fiestas que se acercan.

Mi sobrino ya tiene 9 mesesitos :)