Es difícil muchas veces decir lo que se siente cuando sabes que todo lo que digas puede servir para que te juzguen, o tal vez como motivo de disputa entre personas que te importan.

Sé que es algo inevitable, porque sino tendríamos que estar callados, o... incluso muertos, ya que es verdad que un gesto vale mas que mil palabras y es imposible no dejar entrever lo que se siente con una mirada, una sonrisa o un movimiento inconsciente.

Tampoco es cuestión estar siempre sintiendonos culpables de las respuestas y las acciones de los demás, pero el día que se nace, se nace de una manera, y ésta es la que vale hasta que te mueres, por mucho que puedan influirte los demás a lo largo de tu vida.

Por eso creo que si hubiese nacido en otra época sería una mártir, y no precisamente porque sea muy religiosa yo...

Hoy estoy de buen humor, todo anda bien, mi sobrino está a poco de nacer y en casa tenemos el mismo estado de ánimo que una babosa en una piscina de gelatina, así queeee.. a disfrutar del día!